God Bless America
Este es un filme independiente del 2011 escrito y dirigido Bobcat Goldthwait, y distribuido por Magnolia Pictures, que cuenta la historia de un hombre de mediana al que podríamos considerar el típico pez fuera del agua, Frank Murdoch (Joel Murray), cansado e insatisfecho con la sociedad contemporánea y la incesante basura mediática idiotizante a la que están expuestas las nuevas generaciones, que podemos encontrar fácilmente en cualquier televisión, radio o computadora.               
                                                                                 
Frank, al enterarse de que tiene un cáncer alojado en su cerebro, en vez de hundirse en la miseria y la depresión (ya que de por si no era el ser humano mas positivo del planeta), prefiere ponerle en alto a toda esta locura y decide llevarse a lo peor de la humanidad consigo al otro mundo antes de que sea su ultimo día en la tierra, en el camino se encontrara con una inusual cómplice y compañera de viaje: una joven de 16 años (Tara Lynne) igual de marginada y con los mismos sentimientos de odio que él por el resto de la humanidad.

Esta es la sinopsis de una película que, según mi opinión, toca con el dedo en la llaga muchos de los problemas modernos que en esencia están arraigados al crecimiento de las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) y principalmente, los contenidos que los medios están obligados a transmitir para él entretenimiento masivo; teniendo como resultado una sociedad materialista, superficial, perezosa, avariciosa, egoísta, sin razonamiento propio y sin ningún respeto o decencia por el prójimo, que de alguna manera termina siendo el ejemplo actual de lo que podría de alguna forma considerarse "políticamente correcto".

Esta película no está hecha para ser vista por todo el público, en especial para aquellos considerados más "optimistas" y "conservadores"; básicamente el objetivo del filme es criticar y destruir todos los arquetipos sagrados de la sociedad norteamericana por medio de mucha violencia, pero a la vez, no de una manera pesimista o grotescamente realista, al contrario, es una comedia en ocasiones tan exagerada dentro de su propios términos que se convierte en un humor negro casi caricaturesco, digno del nivel de South Park. 


A pesar de esto, resulta ser una crítica social bastante efectiva con protagonistas muy tridimensionales, en ningún momento sentí que ellos eran de alguna forma seres perfectos, superiores o que sus acciones estuvieran justificadas (matar gente porque no opine o sea igual que tu, de ninguna manera es una solución viable y tampoco creo que sea el mensaje que intenta transmitir el filme) pero tampoco resultan ser personas del todo desagradables, puedes identificarte en muchos momentos con ambos debido a lo cotidiano de las situaciones que los exasperan, todos hemos tenido en algún momento de nuestras vidas vecinos egoístas, compañeros de clase vanidosos o compañeros de trabajo engreídos que solo oyen para poder ser escuchados, y además, ambos actores resultan ser muy interesantes de ver en pantalla debido la manera tan impredecible, y en ocasiones torpe, en la que reaccionan sus personajes. 



Es una obra llena de diálogos rápidos e inteligentes cargados con mucha acción y momentos extraños, es una obra digna de ver por cualquiera que se considere fan de Quentin Tarantino o Kevin Smith por igual, normalmente no me gusta comparar, pero la película se siente como una combinación muy exacta del trabajo de ambos directores/guionistas.

Una de las cosas que hizo un poco mas especial la experiencia de esta película era la característica de que fuera "indie", normalmente las películas independientes son la perfecta propuesta "diferente" para cualquier cinéfilo en la búsqueda de nuevos realizadores talentosos con historias interesantes que contar, sin embargo; los filmes independientes actuales en ocasiones suelen estar limitados a la misma clase de historias, realizadas por una misma generación de directores: Jóvenes de clase media-alta que cuentan la historia de sus vidas con grandes sueños y aspiraciones de éxito en la vida, pero que a la vez no saben realmente lo que quieren y tampoco saben a dónde se dirigen con sus intentos. 


Aunque ese tipo de películas se ha vuelto muy popular en los últimos 10 años (denominándolo movimiento Mumblecore, del cual hablare más adelante, lo prometo), que en parte suele estar bien representado lo que busca transmitir, resulta estar hecho de forma interesante y a la vez ser fácilmente identificable para una generación, creo también ha llegado un punto en que ha sobresaturado la demanda y la propuesta del cine independiente norteamericano en general, volviéndose a veces cansino, repetitivo, egocéntrico, y sobre todo, aburrido pero con esperanzas de volverse algo muy popular.

God Bless America, en cambio, acepta y abraza su propia cualidad de ser una alternativa al cine popular y moralmente más comerciable, demostrando que es capaz de satirizar todos los tópicos de la cultura popular que pueda encontrar en su paso y además, burlarse muy cínicamente de su misma naturaleza. Una película que no tiene miedo de representar las modas y toda la estupidez humana que traen consigo, cosa que obviamente no podría ser representada de la misma forma en un medio convencional. Me gustaría decirles todos los programas de la televisión actual que constantemente son parodiados dentro del universo de la película, pero en parte creo que es mas divertido verlo por primera vez y ser uno mismo el que ate las cavos sueltos.

Otra característica que a mi parecer resultó ser sorpresivamente interesante y de la que pude darme cuenta de inmediato, es que no necesariamente debe o tiene que ser vista como una ridiculización especifica de la cultura estadounidense, quizás así lo parezca al principio por ser el lugar en donde se desarrolla la historia, pero debido a los efectos que ha tenido la globalización en nuestros días, diría que esta película es completamente aplicable a casi cualquier parte del planeta donde las TIC sean un tema predominante en la rutina diaria de sus habitantes.

La película para mi tiene una valoración de 4 sobre 5, sin duda, pero me veo obligado a repetir que no es una producción hecha para ser vista por todo el mundo, especialmente, los más conservadores y fáciles de ofender, mi consejo es dejarse llevar por la naturaleza casi surrealista de las situaciones presentadas y no tomar lo que vemos como una especie de sermón, mejor veamos la obra como una oportunidad perfecta para reírnos de nuestros defectos modernos. Quizás de esa forma aprendamos un par de cosas de nosotros mismos en el proceso, y con suerte, decidamos cambiar para mejor...solo puedo decir, véanla bajo su propio riesgo.



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1 Response
  1. Sara Randt Says:

    Me la guardo, que me han entrado bastante ganas de verla, la verdad :3